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Fuentes del Narcea aúna cultura y gastronomía en una ruta del pan y del vino
25 de Septiembre de 2010
- Muniellos – Fuentes del Narcea
La iniciativa persigue la adhesión de los establecimientos de hostelería y turismo rural y de los talleres artesanos
La comarca de Fuentes del Narcea tendrá un nuevo producto turístico que, por primera vez, explotará una de las riquezas gastronómicas más básicas y, a la vez, más olvidadas de la zona: el pan.
Cuando la Escuela Universitaria de Turismo en Asturias recibió el encargo de realizar un itinerario gastronómico en la comarca se encontró con que el producto que tenían en mente como protagonista, el vino, ya contaba con dos rutas turísticas propias y, por lo tanto, estaba fuera de lugar impulsar una tercera, que sólo contribuiría a la confusión del visitante. Fue así como investigaron y preguntaron por algún otro elemento definitorio de la cultura gastronómica del Suroccidente. La respuesta fue: el pan.
La ruta pretende conseguir la adhesión de los establecimientos que cuecen la masa en horno de leña y que puedan ser visitables por los turistas.
Estos elementos constituyen un nexo con la arquitectura y con la forma de vida tradicional, pues son el reclamo perfecto para visitar los múltiples molinos de agua que hay alrededor de los ríos Narcea y Coto y también para comprender por qué las pallozas y algunos hórreos y paneras tienen techo de paja. Se unen, de esta forma, la gastronomía, la cultura, la arquitectura y la forma de vida, un conglomerado muy atractivo para cualquier visitante.
Antono Jiménez, el técnico encargado de diseñar la ruta, explicó que «este es un producto turístico de alto potencial. No hay que olvidar que el 42 por ciento de los españoles considera a Asturias como el referente gastronómico nacional. Queremos que se nos unan los establecimientos de turismo rural, restaurantes, comercios, alojamientos, artesanos... todos... para que la ruta tenga el máximo contenido posible y beneficie a la comarca en su conjunto». Por supuesto, todo ello unido a la riqueza que aporta el vino y que es mucho más conocida dentro de la región.
La ruta tiene un diseño circular, de modo que su recorrido puede comenzar en cualquier sitio, e incluye el Monasterio de Corias como elemento catalizador e iniciador de la viticultura de Cangas del Narcea, los miradores del Alto del Acebo y del Pozo de las Mujeres Muertas, la villa de Cangas del Narcea, el molino de Vega de Pope, las bodegas de Ponticiella y el horno de leña de Berguño.
En general, cualquier construcción o actividad que tenga relación con el vino, con el pan o con ambos tiene cabida en el itinerario.
La siguiente fase del proyecto consistirá en convencer al máximo número posible de empresarios de la zona para que se unan a la iniciativa y aprovechen esta forma de divulgación.
Fuente: La Nueva España
Cuando la Escuela Universitaria de Turismo en Asturias recibió el encargo de realizar un itinerario gastronómico en la comarca se encontró con que el producto que tenían en mente como protagonista, el vino, ya contaba con dos rutas turísticas propias y, por lo tanto, estaba fuera de lugar impulsar una tercera, que sólo contribuiría a la confusión del visitante. Fue así como investigaron y preguntaron por algún otro elemento definitorio de la cultura gastronómica del Suroccidente. La respuesta fue: el pan.
La ruta pretende conseguir la adhesión de los establecimientos que cuecen la masa en horno de leña y que puedan ser visitables por los turistas.
Estos elementos constituyen un nexo con la arquitectura y con la forma de vida tradicional, pues son el reclamo perfecto para visitar los múltiples molinos de agua que hay alrededor de los ríos Narcea y Coto y también para comprender por qué las pallozas y algunos hórreos y paneras tienen techo de paja. Se unen, de esta forma, la gastronomía, la cultura, la arquitectura y la forma de vida, un conglomerado muy atractivo para cualquier visitante.
Antono Jiménez, el técnico encargado de diseñar la ruta, explicó que «este es un producto turístico de alto potencial. No hay que olvidar que el 42 por ciento de los españoles considera a Asturias como el referente gastronómico nacional. Queremos que se nos unan los establecimientos de turismo rural, restaurantes, comercios, alojamientos, artesanos... todos... para que la ruta tenga el máximo contenido posible y beneficie a la comarca en su conjunto». Por supuesto, todo ello unido a la riqueza que aporta el vino y que es mucho más conocida dentro de la región.
La ruta tiene un diseño circular, de modo que su recorrido puede comenzar en cualquier sitio, e incluye el Monasterio de Corias como elemento catalizador e iniciador de la viticultura de Cangas del Narcea, los miradores del Alto del Acebo y del Pozo de las Mujeres Muertas, la villa de Cangas del Narcea, el molino de Vega de Pope, las bodegas de Ponticiella y el horno de leña de Berguño.
En general, cualquier construcción o actividad que tenga relación con el vino, con el pan o con ambos tiene cabida en el itinerario.
La siguiente fase del proyecto consistirá en convencer al máximo número posible de empresarios de la zona para que se unan a la iniciativa y aprovechen esta forma de divulgación.
Fuente: La Nueva España
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